Cabildo aprueba contratar crédito de hasta 60 millones de pesos para sostener la operatividad del Ayuntamiento
Guasave, Sinaloa. – La administración municipal de Cecilia Ramírez Montoya enfrenta su peor crisis financiera antes de cumplir un año en funciones. El Cabildo de Guasave aprobó, en una votación dividida, la contratación de un crédito por hasta 60 millones de pesos, con el que se pretende garantizar la operatividad del Ayuntamiento, el pago de nómina y la prestación de servicios públicos.
El responsable de las finanzas municipales, Édgar Adair Espinoza Robles, tesorero del Ayuntamiento, ha sido señalado por regidores de oposición como el principal culpable del desorden económico que mantiene a Guasave “ahogado en deudas” y sin una estrategia clara para salir del bache.

UNA VOTACIÓN DIVIDIDA
Durante una sesión extraordinaria, la bancada de Morena logró reunir nueve votos a favor, incluyendo el del regidor del Verde, Noé Molina. En contraste, toda la oposición —integrada por Alba Virgen Montes (PAS), Gregorio Hernández (MC), Fernando Cárdenas (PAN) y Mónica López (PRI)— votó en contra, acompañados por la regidora morenista Zulma Karina Gámez, quien se rebeló a la línea de su partido.
A pesar de la oposición, la mayoría se impuso. La decisión, según el argumento oficial, busca evitar que se comprometa la prestación de los servicios públicos y el pago de salarios, considerados el mínimo indispensable para mantener a flote al Ayuntamiento.
LA VERSIÓN OFICIAL: “UNA MEDIDA RESPONSABLE”
La alcaldesa Cecilia Ramírez Montoya defendió la contratación del financiamiento como “la última opción” para enfrentar la falta de liquidez.
“Porque se está haciendo con toda responsabilidad este crédito como última opción, que estamos de la mano con el gobierno del estado, para sostener la operatividad del Ayuntamiento, con el pago puntual de las quincenas y los servicios públicos, que se siguen prestando, pero que no se baje la operatividad”, señaló la Presidenta Municipal en un comunicado.
El boletín oficial precisa que el crédito se liquidará en un plazo máximo de 12 meses, con la institución bancaria que ofrezca el menor costo financiero. El dinero, asegura el documento, se destinará únicamente a cubrir necesidades de corto plazo como impuestos, prestaciones laborales, retenciones institucionales, nómina y pagos a proveedores esenciales.
DEUDAS HEREDADAS Y CAÍDA DE INGRESOS
En su defensa, la alcaldesa insistió en que parte del problema deriva de las deudas heredadas por la anterior administración y de la disminución de ingresos tras la municipalización de Juan José Ríos, que representó una caída en participaciones federales y en el cobro de predial rústico.
“Hemos cumplido prestaciones a los trabajadores a como hemos podido, pero con ese préstamo vamos a acabar de cumplir con su retroactivo, con su prima vacacional, todo lo que conlleva tener estable al Ayuntamiento en cuanto a sus empleados”, aseguró Ramírez Montoya.
UN PLAN QUE NO CONVENCE
El tesorero Édgar Adair Espinoza presentó un plan de pago a 12 meses que contempla acciones como la actualización de mil 100 claves catastrales y un mayor control en el gasto público. Sin embargo, regidores de oposición advierten que los compromisos carecen de sustento real y que no existe transparencia en el manejo de recursos.
En el documento oficial se reconoce incluso que la medida responde a “presiones extraordinarias de liquidez” generadas por pasivos heredados, costos derivados de la creación del municipio de Juan José Ríos y una nómina superior a las participaciones federales que recibe Guasave.
UN RESPIRO TEMPORAL
La declaración más reveladora provino del propio tesorero:
“La medida permitirá sostener la operatividad del gobierno durante el cierre del ejercicio fiscal y hasta el tercer trimestre de 2026”, precisó en el boletín.
Es decir, el crédito de hasta 60 millones de pesos apenas daría oxígeno financiero por poco más de un año y medio. Después de ese plazo, el futuro del municipio vuelve a quedar en la incertidumbre.

EL ESCENARIO
Con este nuevo endeudamiento, Guasave no resuelve el problema de fondo. Solo gana tiempo. La falta de una política clara de recaudación, la ausencia de disciplina financiera y la dependencia de créditos temporales exhiben un Ayuntamiento al borde del colapso administrativo.
Mientras tanto, la alcaldesa pide paciencia y confianza a los ciudadanos. Los regidores opositores, por su parte, acusan que la opacidad y los errores de gestión del tesorero están llevando a Guasave a “un despeñadero”.
La pregunta sigue abierta: ¿sobrevivirá Guasave más allá del tercer trimestre de 2026 o este crédito será apenas otro parche en una historia de crisis que no termina?
