Vendedores de playa en Mazatlán bloquean avenidas para exigir permisos laborales, criticando las nuevas medidas de SEMARNAT que afectan su antigüedad y fuentes de empleo, tras más de 30 años de trabajar en la zona federal.
Mazatlán, Sinaloa, 10 de octubre de 2024.– Un grupo de vendedores de playa en Mazatlán llevó a cabo una protesta este jueves exigiendo permisos para trabajar en la zona federal. La manifestación se realizó en la glorieta que conecta las avenidas Rafael Buelna y Camarón Sábalo, donde los manifestantes bloquearon temporalmente el tránsito vehicular, buscando captar la atención del gobernador Rubén Rocha Moya y solicitando la destitución de la titular de la SEMARNAT en Sinaloa, María Luisa Shimizu Aispuro.

Los vendedores denunciaron que las recientes medidas administrativas están poniendo en peligro sus fuentes de empleo. A través de pancartas, altavoces y gritos, expresaron su malestar, argumentando que muchos de ellos llevan más de 30 años trabajando en la venta de productos en la zona federal, cumpliendo con las normativas y renovando su documentación periódicamente. Sin embargo, mencionaron que se han encontrado con obstáculos debido a ajustes en el artículo 12 del reglamento de la SEMARNAT.
Gilberto Lizárraga Gárate, dirigente de los Vendedores de Playa y representante del sindicato de la CTM, subrayó que la nueva interpretación del reglamento afecta a quienes ya tienen una larga trayectoria en el negocio, indicando que “perdemos la antigüedad”. Actualmente, se estima que hay unos 800 vendedores de playa en situación regular en el puerto, mientras que durante la temporada alta, aproximadamente 1,200 trabajan de manera clandestina.
Lizárraga Gárate también criticó las sanciones impuestas por el Ayuntamiento, las cuales consideró inapropiadas, y afirmó que la nueva disposición normativa pretende obligar a los vendedores a tramitar nuevos permisos, despojándolos de su antigüedad.
Los manifestantes aseguraron que permanecerán en el lugar hasta ser atendidos por una autoridad, a pesar del caos vial que causaron durante más de una hora, buscando que se reviertan las decisiones que consideran injustas y que se les permita continuar con sus actividades laborales de manera regular.