Desde 2019, el poblado de Santa Cruz en Sonora ha comenzado a cosechar calabaza pumpkin, transformando la tradición de Halloween en la región.
Sonora, 9 de octubre de 2024.- Con la llegada de la Noche de Brujas, las calabazas se han vuelto un elemento fundamental en la decoración de los hogares, repletos de fantasmas, monstruos, gatos negros, telarañas y murciélagos. Aunque muchos creen que estas calabazas son importadas, la realidad es que se cosechan localmente en Sonora, específicamente en el poblado de Santa Cruz, cerca de Nogales.
Andrés Pompa Sainz, administrador de Santa Cruz Farms, informó que la cosecha de la popular calabaza pumpkin comenzó en 2019, año en que se inició la idea y planeación para comercializar este producto. Desde entonces, la producción ha experimentado un crecimiento significativo. Inicialmente, se cultivó en una hectárea, pero en los años siguientes se amplió a cinco y luego a 30 hectáreas. Sin embargo, este año, la superficie de siembra se redujo a 10.5 hectáreas debido a cuestiones comerciales, ya que la calabaza no resulta tan rentable como otros cultivos.
Pompa Sainz explicó que, generalmente, toda la cosecha se enviaba a Estados Unidos, pero este año se distribuyó a varios comercios nacionales a través de una distribuidora, lo que representa un cambio significativo en el mercado. “El clima en Santa Cruz es distinto al del resto del estado; es más alto y frío, lo que favorece el crecimiento de la calabaza durante aproximadamente tres meses”, añadió.
Actualmente, la calabaza pumpkin solo se cultiva en Sonora y Chihuahua, siendo Santa Cruz el único poblado en Sonora que la siembra este año, aunque en 2023 también se produjo en Cananea. Pompa Sainz concluyó: “Este es un cultivo raro, no es muy común y llama mucho la atención, más aquí que es relativamente nuevo”.