En las calles de Mazatlán, Sinaloa, cientos de músicos salieron a protestar en contra de la intención de los empresarios hoteleros de regular la música de banda en la zona.
Los manifestantes, molestos ante las críticas del sector empresarial por el «escándalo» que, según ellos, causan en las playas sinaloenses, interpretaron música en vivo para exigir respeto a su medio de sustento. La avenida Camarón en la Zona Dorada fue el punto de encuentro, donde los músicos expresaron su descontento a través de pancartas con mensajes como «¡Tenemos hambre! Tenemos familia. Sí a la música» y «La playa es libre».
La protesta se vio empañada por un enfrentamiento con elementos de la Secretaría de Seguridad Pública, quienes intentaron dispersar la manifestación debido al ruido y al caos vial que generaba. En videos que circulan en redes sociales se puede ver a los manifestantes y a los uniformados intercambiando golpes, mientras algunos músicos se defendían con sus baquetas.
Un hecho destacado durante la protesta fue la presencia del cantante Edwin Luna, vocalista de La Trakalosa de Monterrey, quien quedó atrapado en el tráfico causado por el bloqueo y mostró su apoyo a los músicos locales.
En declaraciones a los medios, Luna reconoció que la música de banda en Mazatlán es una fuente de inspiración y expresó su deseo de que los músicos puedan seguir trabajando.

La controversia surgió a raíz de declaraciones de Ernesto Coppel Kelly, un prominente empresario local, quien calificó la música de banda como generadora de «escándalo» que perturba el descanso de los huéspedes en la zona. Coppel Kelly argumentó que esta situación afecta negativamente al turismo, especialmente el turismo estadounidense, crucial para su negocio.
En respuesta a la polémica, el presidente municipal de Mazatlán, Édgar González Zataráin, reconoció la importancia de la música de banda como tradición en Sinaloa, pero insistió en la necesidad de establecer un orden en su uso, especialmente durante la temporada alta cuando llegan visitantes de otros estados.