El activista y síndico de Topolobampo evaluó las intensas mesas de diálogo sobre el complejo industrial en la bahía de Ohuira. Acusó falta de seriedad de la empresa y reiteró que el proyecto pone en riesgo el ecosistema y la seguridad pesquera.
Topolobampo, Ahome, Sinaloa.- Tras concluir seis días de intensas negociaciones que sumaron cerca de treinta horas de debate técnico y político, Joel Ulises Pinzón Vázquez, activista socioambiental y síndico municipal del puerto, aseguró que el movimiento opositor salió fortalecido de las mesas de diálogo sostenidas con representantes del Gobierno federal, estatal y la empresa Proman GPO.
A través de sus redes sociales, Pinzón Vázquez hizo un balance de los encuentros donde el colectivo “Aquí ¡No!” expuso los argumentos científicos y jurídicos que respaldan su exigencia histórica de reubicar el complejo petroquímico proyectado en la frágil zona lagunar.
“Tardaron 12 años en escucharnos. En ese tiempo, sólo recibimos desprecio y segregación oficial, pero finalmente nos oyeron, no sin antes ciudadanizar las protestas”, expresó el funcionario municipal.
El también representante popular detalló que las sesiones implicaron un desgaste considerable, contrastando la estructura de rotación de personal de la empresa con la permanencia del bloque ciudadano. Asimismo, lanzó un fuerte reproche hacia los altos mandos del corporativo internacional por su ausencia en las discusiones técnicas:
“Pudimos percibir una gran falta de compromiso por parte de la empresa matriz, ya que en ningún momento se presentó ningún alto directivo de Proman; en las mesas estuvieron empleados locales de los que siempre hemos tenido conocimiento, consideramos que esto fue un gran error de ellos”, apuntó.
Durante los encuentros, la defensa del medio ambiente y los datos científicos sobre la Bahía de Ohuira ocuparon el centro de la discusión. Pinzón advirtió que la pretensión de edificar tres plantas —amoniaco, urea y metanol— en un cuerpo de agua ya presionado por descargas municipales y escurrimientos agrícolas representa una amenaza directa para la biodiversidad y el sector pesquero.
“La manifestación de impacto ambiental presentada por ellos es irregular ya que eliminó los efectos acumulativos y fragmentó los proyectos, para obtener las autorizaciones. Eso es indebido. Esto va mucho más allá que una planta de amoniaco y no es lo que la inversión extranjera quieren aparentar que es”, sentenció.
Otro de los puntos críticos abordados fue la opacidad en materia de protección civil ante escenarios de catástrofe industrial, un tema que el activista ha denunciado de manera reiterada desde su trinchera comunitaria:
“Sobre un tema que nos preocupa a todos, no se dejó claro por parte de la empresa los escenarios de riesgo y sobre cómo tendríamos que actuar en caso de que alguno de ellos sucediera. Nosotros ya hemos puesto los muertos, y las empresas se han lavado las manos”, advirtió.
Finalmente, el síndico de Topolobampo enfatizó que la postura del movimiento se mantiene firme en la exigencia de reubicar el complejo industrial fuera del sistema lagunar, dejando la pelota en la cancha de los sectores beneficiados para definir una alternativa viable, mientras que los detalles pormenores de estas mesas de trabajo serán dados a conocer este viernes por la tarde en el